En la vida nos enseñan que las despedidas son tristes y algo negativo. Algo contra lo que debemos luchar y evitarlas a toda costa.
Lo que no te cuentan, o por lo menos a mí, es que hay despedidas que son necesarias. Dejar ir, aunque suene contradictorio, es algo positivo cuando se hace desde el cariño y el cuidado.
Sí, porque aunque sea triste, algo dentro nos dice cuando debemos soltar a alguien. Y lo haces, en ocasiones, no porque quieras sino porque debes hacerlo. Porque dejar ir, a veces, es la mayor muestra de amor que puedes darle a alguien.