miércoles, 25 de marzo de 2026

La marca de mi querer

Llevo días escuchando sin parar a Natalia Lacunza y, en especial, una canción llamada 'Apego feroz'. En ella, tiene una frase que me fascina: “tú llevas la marca de mi querer”.


Me parece preciosa la carga emocional que desprende esa frase. Me gusta pensar que, aunque las cosas acaben, en las personas dejamos una parte de lo que fuimos (y somos).


Tú te vas pero, en esa gente que quisiste y te quisieron, siempre quedará la huella imborrable del amor que un día hubo. Y, por qué no decirlo, es una forma de honrar lo que un día fueron juntos.

jueves, 19 de marzo de 2026

La maldad

Siempre nos han dicho que toda persona que pasa por nuestra vida nos va a aportar algo y que debemos aprender de cada una de ellas. Pero, ¿qué pasa con esa gente que, simplemente, es mala? 

Sí, porque hay gente que no viene a enseñarnos nada, que solo sabe sembrar el odio sin pararse a pensar que son ellas el auténtico mal. Personas que viven en su propio victimismo, culpando a los demás de su sufrimiento y excusándose en sus traumas para justificar sus comportamientos de mierda.


Todos, absolutamente todos, cargamos con nuestra propia mochila de dolor, decepción y miedo. La diferencia entre unos y otros está en cómo gestionamos todo eso. No es fácil, pero no comportarse como un gilipollas depende solamente de no querer comportarse como un auténtico gilipollas.

martes, 3 de marzo de 2026

Conexión

Creo que una de las sensaciones más bonitas que hay es la de sentir que perteneces a algo. Da igual si es en tu familia, en tu grupo de amigos, en el trabajo o con tu pareja. Pertenecer significa que puedes ser tú, con todo lo que ello conlleva.

Cuando tú, como individuo, sientes esa pertenencia, solo significa una cosa: conexión. Sin miedo, sin dudas, sin reparos. Te sientes seguro para poder mostrarte tal cual eres. Incluso, con aquellas cosas que no te gustan de ti.


¿Puede haber algo más bonito que esa conexión? Porque, sin duda, cuando perteneces a algo no tienes que adaptarte para sobrevivir. No, porque la magia radica en eso mismo: en pertenecer porque eres tú. Simplemente tú.