Te preguntas si eres gilipollas porque ahí sigues: viendo sus fotos, stories o publicaciones, como si una fuerza sobrenatural te llevase hasta él. ¿Estamos empeñados en sentirnos atraídos por esas personas que nos ignoran o pasan de nosotros? ¿Somos masoquistas emocionales?
Todos hemos pasado por eso. Al inicio tenemos la esperanza de que todo cambie, que con el tiempo dejaremos de ser invisibles para ese alguien especial. Luego viene
el golpe contra el muro y la vuelta a la realidad. Ese alguien no se va a fijar en nosotros.
Sufrimos, maldecimos, juramos que nunca nos volveremos a enamorar y nos lamentamos de nuestra suerte.
Como siempre nos han dicho: "nadie decide de quien se enamora". La putada llega cuando nos toca ser el "despreciado". Eso apesta, pero, en el fondo, sabemos que el dolor pasará y que nos volveremos a enamorar. Al fin y al cabo, estamos llenos de amor, ¿no? Un amor
Todos hemos pasado por eso. Al inicio tenemos la esperanza de que todo cambie, que con el tiempo dejaremos de ser invisibles para ese alguien especial. Luego viene
el golpe contra el muro y la vuelta a la realidad. Ese alguien no se va a fijar en nosotros.
Sufrimos, maldecimos, juramos que nunca nos volveremos a enamorar y nos lamentamos de nuestra suerte.
Como siempre nos han dicho: "nadie decide de quien se enamora". La putada llega cuando nos toca ser el "despreciado". Eso apesta, pero, en el fondo, sabemos que el dolor pasará y que nos volveremos a enamorar. Al fin y al cabo, estamos llenos de amor, ¿no? Un amor
que, en algún momento, será correspondido y llegará ese alguien que suspire por nosotros y se fije en nuestros ojos.
Porque el amor, sin duda, llega cuando dejas de fijarte en su trasero para perderte en su mirada.
Porque el amor, sin duda, llega cuando dejas de fijarte en su trasero para perderte en su mirada.
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