En la vida nos cruzamos con muchas personas. Algunas vienen a enseñarnos desde el amor y el cuidado y otras… Otras desde el sufrimiento.
Pero, ¿se aprende algo desde el dolor? A veces, solo a veces, no hay un aprendizaje detrás, no hay nada bueno que sacar de determinadas situaciones o personas. Debemos aceptar que, en ocasiones, el dolor es solo dolor.
No hay que romantizar el sufrimiento como un arma para hacernos más fuertes o como una experiencia que nos va a dejar una enseñanza vital. No, de vez en cuando nos cruzamos con hijos de **** y ya.
Y debemos aceptar que, para otras tantas, nosotros hemos sido la causa de su dolor. Porque, nos guste o no, en esta vida todos hemos sido víctima y verdugo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario