lunes, 25 de marzo de 2013
La nueva especie
sábado, 23 de marzo de 2013
“¿Nos enamoramos solo para no estar solos?”
¿Nos enamoramos solo para no estar solos?
miércoles, 20 de marzo de 2013
Las relaciones "noacabadas"
relaciones que no acaban del todo, esas relaciones en las que estás, pero
no estás con esa persona. Algo que suelo escuchar mucho es lo siguiente: "Yo
lo quiero, pero no podemos estar juntos". Efectivamente. En ocasiones, el
amor no es suficiente. Es duro, un asco y una putada, pero es así. Las relaciones
no se basan solo en el amor, no. Se basan en coincidir en el tiempo y espacio
adecuado. Se basa en coincidir en el momento justo en el que la otra persona
está preparada para una relación... Nadie dijo que las relaciones fueran fáciles.
Si no, dudo que pudiera tener un blog... Porque vamos a asumirlo, el desamor
da más juego a la hora de escribir relatos, textos, canciones... Hagan la prueba,
intenten hacer una lista con las canciones de amor y desamor más conocidas... Verán
el resultado. El amor vende, pero el desamor vende más aún.
Volviendo a las relaciones "noacabadas". ¿Merece la pena dejar escapar personas
maravillosas por estar metidos en una "no relación"? No es fácil olvidar y menos
dejar ir a personas que queremos, pero la vida, como el amor, no es fácil. Si decidimos
acabar con algo, debemos hacerlo de forma definitiva. Como dice el refrán,
"muerto el perro, se acabó la rabia". Repito, acabar una relación no es fácil, pero,
en ocasiones, es necesario. Pasar página, acabar el libro y empezar otro nuevo.
Un comienzo bonito, lleno de verbos escritos en futuro, de ilusiones, de sueños
por alcanzar...
Convertir esas relaciones "noacabadas" en acabadas, a secas. Y llorar, respirar y volver
a sonreír. Porque como dice una cantante muy conocida... "Siempre sale el sol".
domingo, 3 de marzo de 2013
Los cinco tipos de olvido
Prematuro: ese olvido que llega cuando aún estás con esa persona, cuando, estando a su lado, ya empiezas a olvidarla. Supongo que es el olvido más cruel, más triste.
Inicial: es cuando empiezas a ver los primeros síntomas del olvido. Por ejemplo, solo piensas en esa persona cuando la ves o cuando lees algo sobre ella. Pero ya no es parte de tu pensamiento abstracto. Solo aparece en tu cabeza cuando se convierte algo real.
Moderado: Olvidas, piensas, olvidas, piensas, olvidas, piensas. Ese es el olvido moderado. Un querer y no poder, o no desear. ¿Nos obligamos a olvidar? ¿Se puede imponer el olvido?
Tardío: Ese olvido que deseas, pero nunca llega. Y esperas, esperas, esperas, pero sigue sin llegar. Y un día, sin más,¡pum!... Tienes el olvido delante de tus narices…
Definitivo: Es el olvido total, absoluto. Ya no sientes nada, ni siquiera dolor.
Solo es sexo
entre sábanas, se enamoraron.