lunes, 30 de diciembre de 2013

Personas

Creo que nunca he hecho un balance al acabar un año. Y este año, no sé por qué, me apetece hacer uno, pero tampoco quiero hacer el típico hablando del trabajo, los estudios y el amor.

Por ello, quiero hablar de mi 2013 a través de las personas que han formado parte de mi vida en este año. No sé, en parte, somos lo que las personas de nuestro alrededor nos aportan. Este balance, va por ustedes.

Antes de pasar a hablar de las personas que han formado parte de mi año, quiero hablar sobre dos cosas que me han hecho completamente feliz: la obra de teatro "Sé Positiva" y "Generación Teletubbie". Poder trabajar como actor es algo que siempre me llenará al 100%. Desde que tengo uso de razón quiero ser actor y hacer cosillas como tal me hacen completamente feliz. Por ello, siempre recordaré el 2013 como el año de "Se Positiva" y "Generación Teletubbie". Y esto no podría haber sido posible sin el gran director/escritor/oso amoroso que hay detrás. Él, que tanto cree en mí como actor. Y como persona. Gracias. Pero no puedo olvidarme de mis compañeros con los que pasé momentos inolvidables ensayando y de los que aprendí mucho.
Mención especial para el blog Gafas Amarillas (www.gafasamarillas.com) y BFaceMag (www.bfacemag.es). Gracias a las personas que han creído en mí y me han permitido escribir en dos sitios que me encantan y disfruto mucho aportando mi granito de arena. Espero seguir escribiendo mucho en el 2014.

Ahora sí, empezamos por las personas que ya conocía, pero que ha sido durante este año cuando hemos ido forjando una amistad... Me han hecho feliz, y espero que yo también a ellos. Ir descubriendo sus miedos y sueños, sus alegrías, sus penas, que se mostrasen vulnerables y me dejasen ser parte de sus risas y sus abrazos.

No puedo olvidarme de las personas que durante el 2013 he conocido, de la nada, y sin darme cuenta se han convertido en parte fundamental en mi vida, en mi felicidad. Son esas personas que se han convertido en compañeros de este viaje llamado vida.

Y, claro, no puedo olvidarme de esos que ya no están. De esas que se han ido porque así lo decidí yo o porque ellas mismas pensaron que lo mejor era sacarme de sus vidas. Como dicen en una peli: "Si uno no dejase nunca a nada ni nadie, no tendría espacio para lo nuevo". Con esa frase ya digo todo.
Pero, mención aparte, merecen esos "gilipollas". Esas personas que me han jodido, me han hecho daño y, por consiguiente, me han enseñado cosas a través de pasarlo mal y llorar. También ellas han hecho de este 2013 un año diferente al resto. Y como ya publiqué cuatro entradas este año tituladas "Gilipollas", es que jamás nos libraremos de ellos. Nunca.

Por todo ello, GRACIAS a todas y cada una de estas personitas que me han aportado algo durante este año que se termina. Porque cada vez que dejamos entrar a alguien en nuestra vida, para bien o para mal, tiene un efecto en ella. A veces nos hacen reír o soñar con cosas inimaginables; otras nos hacen llorar y maldecirlas; otras, simplemente, se enredan en nuestras sábanas y nos dan sus mejores gemidos... Tantas y tantas personas.



Y espero que durante el 2014 siga conociendo a gente maravillosa que me haga reír a diario, porque un día sin risas es un día perdido. Ah, y gracias a tod@s l@s que me han permitido entrar en sus vidas y dejar que Rubén, sin artificios ni gilipolleces, les hiciera un poco más dulce la vida.

jueves, 19 de diciembre de 2013

¿Querer = Miedo?

¿Querer a alguien implica tener miedo? Siempre he pensado que, en el mismo momento en que alguien se mete en tu corazón, junto a ese amor se instala el miedo. El miedo a perder a esa persona, a que deje de quererte, al olvido.

Por lo tanto, ¿puede existir el amor sin miedo? Supongo que si queremos a alguien siempre existe ese miedo a que se vaya de tu lado, sobre todo si se trata de tu pareja... Pero el miedo existe en todas las vertientes del amor: amistad, familia, pareja... Nadie se salva del miedo al olvido. Evidentemente, cuanto más quieras a esa persona, mayor será el miedo.

Quiero dejar claro que no hablo del miedo como algo malo ni de un miedo que no nos permita vivir o querer a esa persona. Hablo del miedo que nos hace estar alerta a los peligros, ese que nos ayuda, muchas veces, a superar determinados obstáculos.

Para acabar, vuelvo a lanzar la pregunta del inicio: ¿Querer a alguien implica tener miedo?

jueves, 12 de diciembre de 2013

Ojos cerrados

Se escribe muchos sobre los besos y poco sobre los abrazos. Ais, los abrazos. Abrazar a alguien y sentirte en el lugar más seguro de todo el mundo. ¿Alguna vez les ha pasado? Porque es de las mejores sensaciones que una persona puede sentir.

Abrazar a alguien significa confianza absoluta en esa persona, pero me refiero a los abrazos de verdad... Esos abrazos donde se cierran los ojos y nos dejamos llevar por el momento. Sí, porque en los abrazos también se cierran los ojos, no solo en los besos. Cerrar los ojos, abrazar fuerte y querer a esa persona.

Siempre he pensado que los abrazos son importantes por una razón: permitimos que otra persona invada nuestro espacio vital. Algo que, en mi caso, es algo muuuuuy importante. Mi espacio es mi espacio y me cuesta "compartirlo" con alguien. Así que veo a los abrazos como una especie de "te estoy abrazando, me estás abrazando, estoy permitiendo que me invadas. No lo desaproveches". Bueno, puede que sea una gilipollez eso último... Pero, en ocasiones, me resulta difícil explicar con palabras algunas cosas que siento/pienso. Y parece que soy tonto.

Yo tengo un abrazo muy especial: el abrazo de oso amoroso. Ese en el que abrazo tan fuerte a la otra persona para intentar que no se me escape, para no permitir que pueda alejarse de mí. Y si lo
hace, que nunca se olvide de todo lo que vivimos ni de mi abrazo de oso amoroso.

Abrazos, abrazos, abrazos. Una de las mejores muestras de amor. Una invasión que se hace por amor, de esas que gustan, que encantan. De esos que nos dejan sin aliento. Abrazos alegres de reencuentros. Abrazos tristes de despedidas. Abrazos llenos de amor, de confianza, de amistad. Abrazos llenos de sexualidad. Abrazos enredados en sábanas llenas de sudor y deseo. Abrazos que lo dicen todo. Abrazos donde no hace falta hablar, porque al hacerlo, ya le estás diciendo todo lo que sientes a esa persona.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Canarias (II)

Lo que otr@s canari@s piensan de nuestra tierra...

"Yo pensaba que Canarias era todo cuando vivía ahí. Naces rodeado de cultura, corazones enormemente grandes, tradiciones familiares, tu hora menos en Canarias... Creía que éramos los únicos. Ahora que vivo fuera de España y en una ciudad enorme, veo lo pequeño que éramos, y somos, pero aún así siento con más fuerza lo canario que soy y quiero seguir siendo. Y tener la responsabilidad de representar a tu tierra es la mayor satisfacción, porque  hablar con desconocidos aquí y decirles de donde eres, y verles la cara de felicidad recordando cuando estuvieron allí me hace emocionarme, porque esa cara de felicidad la tengo el resto de mis días porque sé que es de donde vengo y tengo millones de excusas para sonreír"

"Creo que no me di cuenta de lo que significaba para mí ser canario hasta que me vine a estudiar a Madrid. Muchos años deseando que llegase el momento de ir a la universidad para «escapar» de la pequeña isla (Gran Canaria) y ahora que estoy lejos no hago más que pensar en el momento de volver.
Las personas suelen asociar Canarias al buen tiempo, el tabaco barato y nuestro seseo. Pero yo creo que somos más, mucho más. No sé si es el hecho de estar tan alejados del resto de España lo que hace que tengamos ese sentimiento de unión entre todos, pese a los distintos «piques» que pueda haber entre islas. Sea lo que sea, me ilusiona que seamos así.
Los canarios somos especiales, digan lo que digan. Me gusta saber que estamos «aplatanaos», que una parte de nosotros siempre está dispuesta ayudar. Y sí, eso se puede dar en todos lados, pero creo que Canarias es distinta, tiene algo que no se puede ver en todos lados. Vamos a llamarlo «X».
Puede que al acabar la carrera no vuelva a vivir a Gran Canaria, que decida vivir en un lugar que me ofrezca mayores oportunidades, pero tengo muy claro que nunca me cansaré de decir con orgullo: «Soy canario»".

''Canarias, ese maravilloso lugar en medio del Atlántico. Ese pequeño paraíso en el que por suerte o por desgracia vivo yo. Un lugar tranquilo, de gente amable, una muy buena gastronomía y grandes paisajes. Pero como digo yo, un lugar para envejecer.
Como canario que soy, estoy orgulloso de haber nacido y vivido mi infancia en un lugar así, pero llega un momento en la vida en el que necesitas más, necesitas cosas que estas pequeñas siete islas no te pueden ofrecer. Amo Canarias por encima de cualquier otro lugar, sus playas, sus paisajes, su gente, etc. Pero personalmente siento la necesidad de descubrir nuevos lugares, conocer gente nueva y vivir nuevas experiencias.
Cuando vives en Canarias vives alejado de todo, tranquilo y ''a salvo'' de un mundo real. Es el lugar idóneo para envejecer, para vivir en completa armonía y para disfrutar de cada pequeño rincón de estas siete mágicas y maravillosas islas. Siete islas (más una), con grandes secretos y grandes paisajes que descubrir. Y aunque hoy por hoy me sienta reacio a la idea de tener un futuro en estas islas, jamás me arrepentiré de haber nacido en este fantástico lugar alejado de todo.''

"Me siento muy orgullosa de ser canaria, de expresarlo mediante mi acento, que se me reconozca cada vez que salgo de la isla, estoy súper unida a mi isla, y pienso que cada isla tiene un encanto irreemplazable, que tengo muchísima suerte de ser canaria y, desde luego, para mí es todo un orgullo. Me siento canaria desde que me levanto hasta que me acuesto, ¿Por qué? Pues porque desde por la mañana, mamá me trae a la cama leche con gofio y azúcar, al mediodía potaje con gofio y queso tierno, y por la tarde unos plátanitos escachaos con gofio"

"Es repetitivo el amor que siento por ti como el soplo de aire con el que me recibes cada mañana y me despides cada atardecer mientras paseo por tu orilla. Es cansino para aquel que no entiende que nunca echará un polvo con el mismo sabor que el que se echa en la playa de madrugada y sin refugio.
Difícil entender esos pelos como escarpias de alguien que escucha hablar de su tierra estando a 1600 kilómetros de casa. Duro, como consolar cuando las lágrimas asoman al recordar a quienes, con el paso del tiempo, van olvidando todo menos de donde vienen y a quienes han criado y logrado convertir en héroes que no salvan vidas pero si corazones.
Es agua salada que endulza la vida de los que alli la comparten.
Es lava que arde en deseos de ser abrazada.
Es melancolía y añoranza.
Es sentirte grande a pesar de aparentar ser pequeños. Las apariencias engañan y el muro que muchos quisieron fabricar, e incluso dibujaron, durante años, lo vamos derrumbando poco a poco con la fuerza de quienes ya no están y nos esperan con el ruido de las olas al despertar..."

"Canarias para un isleño es como el paraíso de Dante para los griegos: un lugar de felicidad insostenible donde reina la emoción, la luz y la música.
Por otro lado, para los que vivimos fuera (muy probablemente) este sentimiento se intensifique de tal manera, que volver a casa no sea un simple gesto de reencuentro sino algo más. Como el que come ambrosías Tirma sólo cuando abandona el archipiélago. Igual.
En definitiva, ser canario es semejante al orgullo que se siente una vez encuentras la isla de San Borondón."

 "Ahora que se echa la noche sobre esta urbe desordenada, caótica e inabarcable, añoro el lento transcurrir del atardecer en la isla, su cadencia de mar en calma, el abrigo volcánico que permite que nada perturbe mi ensoñación. El tiempo que me he tomado en describir mi nostalgia ha sido el tiempo en que ya ha anochecido. Pero ese final del día no tiene ahora regusto de añoranza, sino de imagen de viva de mi isla aquí, en esta península alejada que es mi cuerpo y mi alma"

"Nacer en Canarias no se elige. Vivir en Canarias sí. En mi caso nací y vivo en este archipiélago macaronésico. Cuando llego a Canarias, llego a casa. Cuando estoy en Canarias, me siento bien. Amo viajar por todos los rincones del mundo pero para vivir, no elegiría otro lugar sino este castigado por la fuerza del Atlántico y la furia volcánica de sus entrañas"

"Pues para mí Canarias significa poder disfrutar de la playa y del campo a la vez, de pasar un calor mortal todo el año y, gracias a eso, ir a la playa en cualquier estación. Pero por otra parte, tiene cosas malas, como que estamos súper aislados del resto de España, y muchas cosas llegan tarde... Y si quieres ir a visitar a gente de fuera, te sale un ojo de la cara"

Una vez más, gracias a todos los que han participado mostrando a través de unas líneas sus sentimientos sobre Canarias. Son amor, del bueno.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Canarias (I)

Si les digo "Canarias", ¿en qué piensan? Supongo que en playas, sol, buen tiempo, guagua, "muchacho" (que no "muyayo"), "fleje", "ños" y algunas cosas más. Por lo menos, siempre que le digo a alguien que soy canario hay tres cosas que nunca fallan: "guagua", "muchacho" y plátano de Canarias.

Pero vayamos un paso más allá. Como ya todos saben, espero, soy canario... Y me apetecía escribir algo sobre mi tierra, pero no en plan anuncio del 30 de Mayo (es el día de Canarias), sino intentar plasmar lo que siento por mi tierra, todas esas emociones que me inundan cuando oigo nombrar a cada una de las islas o a la comunidad en su conjunto.

Canarias son 7 islas, o 9, como ustedes prefieran, si contamos a La Graciosa y Venezuela (hay muchos, muchos canarios en ese país y siempre se ha nombrado a Venezuela como la octava isla. Incluso, yo tengo familia viviendo allí).

Hay gente que dice que es ciudadano del mundo, yo también. Adoro viajar y conocer nuevas culturas, nuevas tradiciones, nuevas formas de vivir y ser feliz... Pero Canarias siempre será Canarias. Podré vivir en mil sitios diferentes, pero lo que siento estando allí, creo nunca lo sentiré en ningún otro lugar. Nunca.

Hace muchos años quise "escapar" de allí, venir a Madrid a buscarme un futuro mejor, a estudiar lo que siempre quise y a vivir nuevas experiencias, pero no hay un solo día que no eche de menos a Canarias. Escuchar el acento por todos lados, leer "Estación de guaguas" o ver a la gente "aplatanada". Viviendo aquí me he dado cuenta que los "piques" que puedan existir entre las diferentes islas quedan relegadas a un segundo plano, porque cuando vives lejos de tu tierra da igual de la isla que seas, da igual que vengas de una isla grande o pequeña, da igual que hayas nacido en una isla más o menos turística, lo que importa es que somos canarios. Y, al fin y al cabo, venimos del mismo sitio, de unas islas perdidas en mitad del enorme Atlántico, de unas islas donde es "una hora menos".

Estoy a más de 1500 kilómetros de distancia de las Tirma y del Clipper. De la Dorada y la Tropical. Del gofio y de las papas arrugadas.  De mi familia y mis amigos de toda la vida. Estoy a más de 1500 kilómetros de unas islas donde siempre estamos dispuestos a dar una sonrisa, a saludar con un "¿Qué pasó?" y donde vivimos a nuestro ritmo. Sin prisa pero sin pausa.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Retroalimentación

Quiero hablar de algo que he hecho mucho (por desgracia) durante toda mi vida: ir detrás de la gente. No hablo solo en el terreno amoroso, también hablo en el terreno de la amistad. Supongo que todos tenemos amigos que son unos pasotas, que siempre hay que ir detrás de ellos para quedar o para saber cómo se sienten... Les mandas mensajes, te preocupas por ellos y, encima, te contestan que parece que te están perdonando la vida. Y eso, amigos míos, es muuuuuy agotador.

Ojo, no digo que no debamos preocuparnos por ellos y no escribirles, sino que todo en esta vida, y no solo en la cama, se trata de dar y recibir. ¿De qué sirve que tú te molestes en saber del otro, si esa persona no muestra interés por ti? Las relaciones así (del tipo que sean) están destinadas al fracaso.

De las cosas más bonitas que hay es sentir que eres importante para alguien. Saber que tus amigos se preocupan por ti, de tus éxitos y fracasos, de tus sueños. Que se preocupan por intentar que seas feliz, aunque sea en la distancia. El amor, del tipo que sea, se basa en la retroalimentación.

Supongo que tengo el día tonto (de ese del que habla, tan sabiamente, Pastora en una de sus canciones)... Pero escribir es una forma de desahogo y sacar todo lo que tengo dentro.

lunes, 2 de diciembre de 2013

El cuerpo

El otro día iba en el tren y escuché a una chica decir (trabajadora de una tienda de ropa muuuuuuuuuuuuuuy cara) que en su tienda habían despedido a una chica por haber engordado un poco. Yo me quedé con la boca abierta (sí, soy un cotilla y estuve atento a la conversación).

Que el mundo es superficial, lo sabemos; que todos lo somos, también. Vamos, sé que no queda bien decir que somos superficiales, pero es lo que hay. No digo que vivamos pendientes de nuestra imagen o que todo gire en torno a vernos genial físicamente (no todos), pero que nuestra sociedad está regida por una serie de cánones de belleza es tan real como que ustedes ahora están leyendo esta entrada.

¿Hasta que punto nos dejamos llevar por el físico? Supongo que, en gran medida, nos dejamos llevar por él. Nos calentamos por un cuerpo, de una cara, de una sonrisa... Evidentemente, antes del amor nace el deseo, y el deseo surge de la atracción física... Ya, el amor, si tiene que llegar, llegará cuando conozcamos mejor a esa persona y nos fijemos en algo más que en sus ojos y sus labios. Claro, si permitimos que el físico pase a un segundo plano.

Pero volviendo al tema que abre esta entrada, ¿de verdad es necesario estar delgada para trabajar en una tienda de ropa? Es que ya me imagino la carta de despido: "Te echamos por gorda". Evidentemente, eso es una fantasía. Habrán buscado cualquier excusa ridícula para despedirla. Me da igual la marca que sea. ¿En tiendas de ropa se vende ropa (perdón por la redundancia) o "tías buenas"? ¿Quién ha dicho que una chica con unos kilos de más no puede ser guapa?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Grises

Conoces a alguien y todo es perfecto. Te gusta todo de esa persona: cada movimiento, cada gesto, cada palabra que sale de su boca, cada guiño que hace cuando te ve... Piensas que no hay nadie más perfecto, que no existe otra persona con la que podrías ser tan feliz.

Pero, ¡ERROR!, algo falla, todo se acaba. Ya no piensas que es perfecto y, mucho menos, ya no te planteas que solo esa persona pueda hacerte feliz. ¿Cómo puede hacerte feliz alguien así?

Ni hace falta decir que ahora sus gestos te parecen exagerados, que las palabras que salen de su boca se asemejan más a los mugidos de una vaca, que sus guiños le hacen quedar como una persona chula y creída. Ya no ves nada bueno en alguien así.

¡Un momento! ¿Qué ha cambiado tanto? Muy simple: sientes que esa persona te ha hecho daño, que ha jugado contigo, te ha dejado el corazón roto... Y es que valoramos a las personas por su actitud con nosotros. Si alguien nos ha hecho daño, la tachamos de mala; si alguien es amable con nosotros, la tachamos de buena. Todos, y aquí no se salva nadie, seremos buenos, malos, cabrones, adorables, tiernos, hijos de puta... Dependiendo de las vivencias que todas esas personas hayan tenido con nosotros.

Por lo tanto, no todo es blanco o negro. Por suerte, existen muchas tonalidades de grises donde todos, o casi todos, estamos en continuo movimiento.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Buenos días

Siempre he pensado que la felicidad está en los pequeños detalles, en esas cosas que hacemos sin que los demás se las esperen. Como dice Fangoria: "Lo poco agrada y lo mucho enfada".

Una de las mejores cosas que hay, para mi opinión, y que no cuesta nada hacer, es desear a alguien los buenos días. Un simple mensaje con esas dos palabras puede hacer que esa mañana fría, que te levantas muerto de sueño y sin ganas de hacer nada, cambie por completo y una sonrisa se instale en tu cara. Una sonrisa que durará todo el día.

Un mensaje, del tipo que sea, sin que exista motivo para enviarlo, significa que piensas en esa persona, que deseas tener más contacto o, simplemente, quieres hacerle ver que existes, una especie de "Hola, estoy aquí...". No sé, puede que sean gilipolleces mías, pero espero que sepan entender lo que intento decir.

Puede que mi parte romántica esté hoy en su máximo apogeo y vea todo color de rosa... Por eso he decidido escribir esta entrada, para intentar transmitir la alegría que siento.



Y a ti, ¿te mandan mensajes deseándote los buenos días?

domingo, 17 de noviembre de 2013

La hoja

¿Te acuerdas cuando nos conocimos? Sí, ¿verdad? Era octubre o noviembre. No recuerdo bien, pero sé que era otoño ¿Por qué lo sé? Por la hoja ¿Te acuerdas del parque? Estaba lleno de hojas. Me gusta el otoño, aunque a mucha gente no le guste a mí me vuelve loco. Tiene cierto aire de melancolía que me encanta... Es bonito ver como, no sé, como los árboles cambian de ropa. Cuando era pequeño siempre le decía a mi madre que los árboles se quedaban desnudos en otoño, y ella se reía mucho de mi ocurrencia. Me gusta la sonrisa de mi madre, es perfecta. Como su amor.

Bueno, ¿por dónde iba? Ah, sí, la hoja. Recuerdo que hacía viento, aunque es normal, en esa ciudad siempre hacía viento. Recuerdo que estaba sentado en el banco y la hoja cayó al suelo. Entonces, el viento empezó a soplar y la hoja comenzó a volar. Empezó a alejarse, así que decidí levantarme y seguirla. ¿Por qué? Pues no lo sé. Supongo que me aburría. Y la hoja volaba y volaba, y yo deseaba volar como ella e irme lejos. Entonces, de repente, paró. El viento seguía soplando pero la hoja no se movía. Y te vi. Ahí estabas tú, sonriendo, a no sé qué o a no sé quién, pero la hoja paró justo delante de ti. Recuerdo que me gustaron tus zapatos marrones, del mismo color que la hoja. Te agachaste, la cogiste y volviste a sonreír. Y me miraste. Y fue justo en ese instante en el que supe que quería pasar el resto de mi vida contigo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

La naranja completa

Hace algunos meses alguien me habló de una frase muy, pero que muy usada en nuestra en esta sociedad: "La media naranja".

¿Qué quiere decir exactamente "la media naranja"? Dejando a un lado todas las connotaciones románticas y bonitas que pueda tener... Si se paran a analizarla realmente, esa frase da a entender que ningún ser humano está completo hasta que encuentre a otra persona que ¿lo complete? ¿lo haga perfecto?. Porque si eso es así, ¿qué pasa con eso que siempre nos han dicho "debes quererte tú mismo antes que nada y a nadie"? Porque creo que ambas frases son opuestas en su significado. ¿Cómo puedo pretender quererme a mí mismo antes que a nada y a nadie, si no estoy completo hasta que llegue otra persona a mi vida que me quiera? No, no lo pillo. Yo me quiero por lo que soy, sin necesidad de tener pareja.

Quiero dejar algo muy claro, todos buscamos a alguien especial, alguien que nos haga felices y se quede a nuestro lado, alguien que nos pueda complementar en ciertas cosas, pero nunca completar. Puedo estar soltero, pero estoy completo.

Yo no estoy buscando a mi media naranja, estoy buscando a una naranja completa, porque eso es lo que soy yo, alguien con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero alguien completo, sin necesidad de tener que encontrar a una pareja. Cada persona es única y especial. Y las medias naranjas podemos dejarlas para hacernos unos buenos zumos con mucha vitamina C.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Eres el Alba más bonito de mi vida

Llegaste a mi vida de forma silenciosa, tan silenciosa que casi pasaste desapercibida para mí. Eras una chica de Madrid, que siempre estaba riendo y mostrándose segura de sí misma. Eso me encantó, me encanta, de ti. Esa seguridad que emanas, que hace que todos te respeten y te den el papel más importante. Y yo, que soy tan callado, tan tímido, que intento pasar desapercibido, me sentí irremediablemente atraído por ti. Tú eres lo que siempre quise ser, alguien con una seguridad aplastante. Y debe ser verdad eso que dicen que todo se pega, porque con el paso de los años he ido ganando en seguridad... Sobre todo, si te tengo a mi lado.

Recuerdo que en una de mis borracheras te dije que eras uno de mis pilares en Madrid. Sin ti, nada de esto sería lo mismo. Estuviste a mi lado en Integración Social, y cuando digo a mi lado, lo digo de forma literal. Siempre te busco, siempre intento ponerme a tu lado; sintiéndome protegido, seguro en un mundo, a veces, hostil y cruel.

No hace falta decir que eres como una hermana para mí. Te he bañado, peinado, vestido en tu mayor borrachera conmigo. Es de los pocos momentos en los que he sentido que yo te cuidaba a ti, porque siempre he pensado que eres tú la que me cuidas sin esperar nada a cambio.

Eres la clase de persona que me da la mano cuando sabe que tengo miedo a continuar, o que intenta quitarme las piedras del camino, o que habla durante horas conmigo para que esté bien. Por todo eso te adoro y te necesito a mi lado. Llegaste sin hacer mucho ruido, pero cuando te descubrí supe que jamás querría volver a separarme de ti.

Porque nosotros somos más de amores Warner y segundas citas.





Te quiero fleje, Alba.

lunes, 4 de noviembre de 2013

"Pero"

"Me gustas, pero no eres lo suficientemente guapo"
"Te quiero, pero solo como amigo"
"Tienes experiencia, pero no la suficiente"
"Quiero verte, pero mejor lo dejamos para otro día"

Supongo que en este momento todos los que lean esta entrada, sabrán sobre lo que quiero hablar... Y si no lo saben, ya se los digo yo, sobre la famosa palabra "PERO"...

¿Cuántas veces la hemos escuchado? ¿Cuántas veces la hemos leído? Supongo que hacer una cuenta es algo imposible, pero lo único que queda claro es que siempre que se usa esa palabra, es para jodernos.

Las cuatro frases que están escritas al inicio son un ejemplo... O, quizás, son cosas que me hayan dicho a mí en diferentes momentos de mi vida. Bueno, eso da igual, lo que quiero decir es que usar "pero" en una frase ya nos pone en preaviso. ¿Y no sienten que siempre que la usan, luego hacen una especie de pausa? Sí, como si fuéramos a entrar en el último acto, ahí donde llega el fin . Y es que no hay mejor palabra para definir lo que viene después de un "pero", que es "fin", porque siendo realistas, cuando alguien usa esa palabra es porque algo se acaba, da igual lo que sea, pero, fin, acabado, exterminado, finiquitado... ¿No es frustrante? Eres feliz, esuchas "pero" y, ZAS, todo a la mierda.

Siempre me he preguntado si usar "pero" en frases buenas es posible... Supongo que sí, aunque ahora mismo no las recuerdo. Si alguien tiene frases positivas que contengan "pero", las puede escribir en el blog... ¡PARA MÍ SERÍA GENIAL!

lunes, 28 de octubre de 2013

Demostrando que te quieren

El otro día estaba sentado en un banco de cualquier estación de Madrid. Delante de mí se pusieron dos ancianos. Ella a la izquierda, él a la derecha. Entonces, él puso su brazo en los hombros de ella y la acercó para darle un beso en la frente. Luego, se dieron la mano y se quedaron así hasta que subimos al tren. No sé si ella sonrió, porque solo podía ver su espalda, pero supongo que su sonrisa iluminó su cara... Porque sabes que un gesto tan simple como atraer otra persona hacia ti, sin importar que invada tu espacio personal durante unos segundos, debe ser una de las mejores demostraciones de amor.

Y a ti, ¿cómo te gusta que te demuestren que te quieren?

lunes, 14 de octubre de 2013

Contigo en la distancia (II)

Todos sabemos de alguien que ha vivido una relación a distancia, en estos tiempos que corren, que conoces a gente de todas partes de España, DEL MUNDO, no es difícil que surja algo especial con alguien que vive a miles de kilómetros de ti. ¿Es posible que una relación a distancia salga bien? ¿Es posible que una relación a distancia exista? Yo no voy a responder, eso se lo dejo a ustedes, que como siempre han sido muy amables al contarme sus experiencias... Yo también viví una relación a distancia hace años y mi experiencia también está aquí contada, escondida entre otras tantas...

Tras leer todo lo que me han mandado, saco en claro dos cosas: la distancia es una mierda y las relaciones a distancia se viven con más intensidad. Entonces, amemos, aunque sea en la distancia.

P.D.1: GRACIAS, de verdad, a todos los que me han contado sus sentimientos.
P.D.2: Por suerte, muchos de ustedes se han animado a participar, por ello he tenido que dividir la entrada en dos. Me siento feliz por su participación.

"A ver, hace mucho, que yo tenía 16 años... pero fue horrible porque nos queríamos mucho y no nos podíamos ver, porque encima sus padres estaban en contra. Pues eso, yo lo pasaba fatal porque no nos podíamos ver, pero luego cuando le veía pensaba que merecía la pena lo mal que lo pasaba. Y estábamos todo el día al teléfono enganchados"

"Pues si siendo cerca uno piensa mucho en la otra persona. Imagínate a distancia... el doble! Desde q me levantaba hasta que me iba a dormir pensando en él, hablábamos por carta, por email y por móvil. Y con todo eso la verdad es que me sentía muy querido. Solo faltaba tenerlo a mi lado, compartir todos los momentos con él. ¿Qué se me pasaba por la cabeza que podía encontrar a otro? Pues la verdad es q sé, pero lo mismo me podía ocurrir a mí. Solo duro 10 meses. Evidentemente encontró a otro"

"Pues con mucha ilusión cada vez que nos vemos y una forma de escapar de Madrid cada vez que voy a verle! Ya me he acostumbrado aunque es duro, pero cuando estamos juntos y convivimos es muy bonito"

"Lo recuerdo como algo especial porque fue mi primer amor. Recuerdo que siempre estaba pegado al ordenador, al móvil... Cada vez que sabía algo de él, me sentía la persona más feliz del mundo... Y cuando lo conocí en persona fue como si todo hubiese valido la pena: los desvelos por estar hablando hasta las tantas, las dudas, los miedos, por él valió la pena todo. Los kilómetros no impiden tener una relación, siempre y cuando uno de los dos, en un período de tiempo relativamente corto, se mude... Podemos ser románticos, pero no tontos. Una relación a distancia no se puede mantener toda la vida. Bueno, ni una "normal" ".

"Cada vez que él cogía el bus y me dejaba, me sentía vacía, tan vacía que me daba un bajón tan impresionante que esa noche dormía con su camiseta puesta. Vivir una relación a distancia es muy difícil, más que nada porque todos los días te mueres por estar con esa persona, besarle y abrazarle. Pero también te aporta cosas buenas, si hay confianza se llega a consolidar, pero si la confianza se rompe, como fue mi caso, no avanzará. En resumen, es muy muy intenso"

"Es muy complicado. Se hace muy duro, echas mucho de menos, te preguntas si lleva a alguna parte, pero cuando la ves, cuando la abrazas, después de semanas, es tan intenso... Sabes que merece la pena y que lo harías todo por ella"

"Pues la verdad que fue duro, porque hay momentos en los que piensas "me hubiera gustado hacer esto con él" o "me hubiera gustado estar aquí con él" y cuando necesitas a alguien a tu lado y sabes que quedan X días para ir a verle... Todos los meses en un autobús recorriendo cientos de kms. para verse unos días y después empieza de nuevo la cuenta atrás... Faltan 30 días. Pero yo creo que también tuvo su parte positiva, porque los días que estamos juntos se viven con mayor intensidad, vivir en la misma casa y estar varios días juntos te hace conocer a la persona mucho más rápido"

"Todo lo que tengo que decir acerca de las relaciones a distancia es que NI EN PINTURA, nunca más. Es un coñazo porque cuando estás bien, estás deseando ver a esa persona y te jode no poder compartir las cosas del día a día con ella... Y cuando estás mal, otro coñazo porque si tienes discusiones no estás ahí para echar el polvo de reconciliación. Yo he tenido dos y aparte que supone un gasto de dinero y tener que cuadrar en todo momento las agendas... Es un poco cansado"

"Hay que tener paciencia y mucha confianza en la otra persona, es fundamental. El no verse mucho es la putada más gorda... Y las llamadas, mensajes, videollamadas y demás no es lo mismo. Lo bueno es que los reencuentros los aprovechas al máximo, son relaciones en las que la pasión y las maripositas no desaparecen nunca. No suelen terminarse por desenamoramientos"

"Pues aunque yo sé que me espera y confiamos 100% el uno en el otro, se hace muy duro estar cada uno en una punta del mundo. Algunos días pasan rápido, pero otros son realmente eternos. Es triste pensar que, por ejemplo, no podemos plantarnos en casa del otro en ningún momento para darle un abrazo si está mal por algo y es difícil arreglar algo cuando hay enfados si ni siquiera podemos mirarnos directamente o tocarnos... Pero al menos estamos siempre disponibles el uno para el otro y por solo por eso tengo que darle las gracias"

"La distancia nadie la ve, al menos eso creemos. Pero cuando se tratan de islas cercanas, la cosa cambia. Yo la distancia si la veo, la palpo cada día, o casi todos. No puede uno olvidarse de la distancia cuando divisa en el horizonte un volcán de más de 3.700 metros de altura, un volcán en el cual habita tu amor. La distancia, cuando no se ve, se lleva. Yo por suerte he sabido llevarla. Un fin de semana de fast ferry, otro de ferry sin "fast" y así no había semana que no viera a mi amor. Pero claro, ¿que pasa con el miércoles? Puto miércoles de los cojones, donde ya no noto el dulce beso de despedida que me diste el domingo y donde aún quedan dos días para volver a verte. Los putos miércoles, no tienen otro nombre, son de esos días en que te apetece dormir abrazado, son de esos días difíciles de la semana. Y los lunes, los lunes se llevan la fama, pero los lunes yo aún saboreaba tu beso de despedida de domingo. La distancia cuando se trata de amor, no existe, ya que cuando el amor es de verdad puede romper barreras para que cada miércoles duermas a mi lado... Y cada lunes por supuesto, y martes, jueves, y también cada viernes después de ir al cine, y sábados y domingos que no saben a despedida"

"Al principio fatal, muy mal, aunque luego hubo una temporada que muchísimo mejor, porque también nos veíamos más... Pero, finalmente, acabamos dejándolo porque se crean una serie de desconfianzas... Y sentir, pues cada día que iba pasando me iba pillando más y más, valoraba algunas cosas que cuando estás con una persona día a día no aprendes a valorarlas, y dejando de lado otras cosas que en realidad son innecesarias"

"Para mi el amor a distancia hoy es una putada. Mi primer amor fue así, a lo lejos. Fue, hablando en plata, la historia mas jodidamente poética de mi vida. Ganas acumuladas, besos transformados en palabras, abrazos suspirados al teléfono y un sin fin de cartas (si, cartas) de amor. 

"En su día fue bonito, precioso, algo que me caló tan hondo que me costó demasiado olvidarlo y, no sé en que momento ha ocurrido, pero ya no recuerdo el sentimiento. Tengo imágenes, momentos, personas que, por decirlo de algún modo, vinieron con ese amor. Sin embargo, no soy capaz de sentir una mínima parte de esa sensación de plenitud con la que visualmente me recuerdo en aquellos días. Son recuerdos vacíos. Lo único que me queda de ese amor que empezó a miles de kms. es el miedo, el pánico a que me vuelvan a engañar, el pavor a volver a perderme y a perder lo que tengo a mi alrededor y, como decía al principio de todo esto, es una putada porque por el destino, los astros, todos los dioses o lo que quiera que sea hoy tengo a mi lado a una persona a la que quiero y adoro con locura y a veces paga las consecuencias del dolor que me provocó otra persona"

"Supongo que la primera palabra que se me viene a la mente es "difícil". Los principios siempre son mejores que los finales. Sientes que quieres seguir, a ratos piensas si lo mejor para ambos sería dejarlo. Qué hace, qué no hace. También te digo que ahora mismo estoy en la parte en que no sabes que hacer, así que no se si te sirvo de mucho, aunque esta pregunta creo que todos nos la hemos hecho alguna vez: ¿Por qué no me contesta si se ha conectado? Whatsapp es lo peor para una relación, y creo que más si es a distancia. Siento que lo quiero, que me encantaría que todo fuera bien. Pero la distancia, aunque me joda, casi siempre termina jodiendo... Unida a otros factores"

"Pues la verdad que al principio bien, se vive con ilusión cada vez que te ves e incluso con más intensidad porque no estás cerca a diario, pero yo lo que peor he llevado fueron los malos hábitos, las llamadas son menos frecuentes, uno conoce a gente..."

domingo, 13 de octubre de 2013

Contigo en la distancia (I)

Todos sabemos de alguien que ha vivido una relación a distancia, en estos tiempos que corren, que conoces a gente de todas partes de España, DEL MUNDO, no es difícil que surja algo especial con alguien que vive a miles de kilómetros de ti. ¿Es posible que una relación a distancia salga bien? ¿Es posible que una relación a distancia exista? Yo no voy a responder, eso se lo dejo a ustedes, que como siempre han sido muy amables al contarme sus experiencias... Yo también viví una relación a distancia hace años y mi experiencia también está aquí contada, escondida entre otras tantas...

Tras leer todo lo que me han mandado, saco en claro dos cosas: la distancia es una mierda y las relaciones a distancia se viven con más intensidad. Entonces, amemos, aunque sea en la distancia.

P.D.1: GRACIAS, de verdad, a todos los que me han contado sus sentimientos.
P.D.2: Por suerte, muchos de ustedes se han animado a participar, por ello he tenido que dividir la entrada en dos. Me siento feliz por su participación.

"Es raro. Es decir, es todo como más confuso. En una relación normal puedes enfadarte, que sabes que cuando lo soluciones podrás ver a la otra persona y sabrás que está todo bien, ¿sabes? Y a distancia no es así. Y no sé, a mí a veces me entran dudas porque me pregunto si realmente seré capaz de aguantar, si realmente siento algo, pero luego hay otras veces en las que sonrío por nada cuando hablo con Àlex y, no sé, eso me parece demasiado bonito. Y cada día es una cuenta atrás, aunque he aprendido a llevarlo mejor... Digamos que ya está todo más normalizado. Pero que cuento los días para que venga es un hecho"

"Pues se echa mucho de menos a la persona, no puedes evitar sentirte mal al ver a otras parejas acarameladas, pero en el fondo estás feliz porque tienes a alguien que te quiere, y a quien demostrarle que le quieres, y que te demuestra las 10 horas que habláis, cada día, por todas las vías tecnológicas posibles. Estoy empezando y, realmente como tú ya has dicho, es ese momento en que todo es maravilloso (aunque la distancia es una mierda)"

"Llevarla es difícil pero no imposible, y lo que sientes creo que depende mucho de como tú seas de base. Creo que es muy importante tener siempre un proyecto de futuro en común y saber que lo que estás haciendo te va a llevar a algún lado.  Es un tópico, pero la confianza es fundamental"

"Cuando salí del armario, mi primer chico era un italiano, q vivía en Castelanza (un pueblo pequeño entre Milan y Como) me enamoré locamente, a pesar de saber q eso era difícil. La relación era idílica y utópica, pero como toda utopía, una vez se hace realidad deja de ser idílica para ser real, y la realidad es lo que rompe las relaciones a distancia"

"Mi última pareja vivía en Madrid. En ese caso, él no soportó mi trabajo y modo de vida. Pero lo que sientes es una gran inseguridad al no saber nada, ni saber si mientras se supone que está con la siesta en realidad está con otro... El sentimiento de soledad, inseguridad, duda, se apodera de cada frase, que una vez se rompe el silencio, una vez envía un Whatsapp o te llama, toda duda se disipa y empieza esa adicción de nuevo. Las relaciones, si empiezan a distancia, son adictivas y con un toque enfermizo, pero, ¿qué es la vida sino un lugar en el que enfermar?"

"Pues al principio todo es súper bonito, porque te da igual la distancia, te da igual no verle físicamente; todo se resume a Skype y WhatsApp todo el día... Pero según pasa el tiempo, y más cuando quedas y estábamos juntos y luego separarte, te das cuenta de que, realmente, te pasas más tiempo echando de menos a esa persona que lo bueno que te pueda aportar. Vamos, yo recuerdo eso como una putada enorme. Y todo se resume a querer estar juntos y no poder, no sé, yo pienso que nunca más volvería a tener una relación a distancia por eso, porque todo eso que dice la gente, del miedo porque está lejos... Pues si estás enamorado confías en él y, sino, es que hay un problema, porque si no confías de quien estás enamorado pues... Vamos, el resumen es que estás más tiempo echando de menos a alguien que otra cosa"

"Cada vez que hablo con él tengo ganas de sacarme el carnet, comprarme un coche e ir a verle o, en su defecto, pillar un tren. Pero tengo ganas de verle, eso siempre... Y muchas veces me enfado por culpa de la distancia, porque me jode estar tan lejos de alguien con quien estoy tan bien. Y cuando le veo en la estación es tan subidón que ni tres orgasmos, y cuando se va... Depresión total"

"A primera vista, se ve que no es como una relación corriente, porque no siempre puedes estar con la persona que amas cuando quieres y lo necesitas, y tienes que "planear" los días que podéis pasar juntos. Lo que más se nota en este tipo de relaciones son los momentos en los que necesitas hablar con él, un abrazo, un beso, un punto de apoyo emocional, etc., y que no puedes hacerlo por la distancia (salvo hablar gracias al teléfono o WhatsApp), y eso es muy jodido. Sin embargo, también se nota en estas relaciones que se vive intensamente los días que se pasan juntos. En mi caso, cuando mi pareja viene a verme, esos días solo quiero tenerlo a él y él tenerme a mí, aprovechar al máximo esos días para charlar, hacer planes juntos y (no podía faltar) tener nuestros momentos de amor mutuo (dicho finamente, oiga). Puede que por esto, las relaciones a distancia no sean tan malas, porque se viven con mucha más intensidad que una relación estándar de dos personas de la misma localidad; pero para que sea perfecta la relación a distancia pienso que debe haber al máximo confianza y respeto. Si no, la relación no va a ir nada bien, y te lo dice uno que está curtido en el tema"

"Se vive más intensamente la relación, pese a que parezca lo contrario. Porque echas más de menos, de no poder estar con la persona. Además, cuando te ves, estas todo un fin de semana o 3 o 4 días, 24h juntos... Es muy intenso, no es como quedar para ir al cine y cena, es más"

"Era una combinación de felicidad y preocupación constante. Era un sentimiento en que no podías parar de estar feliz pero a la vez estar preocupado por la otra persona a kms. Era algo en que te hacía rabiar por no tener cerca a esa persona que te hacia feliz. Un pensamiento único por él"

"Para mí consiste en sentir la felicidad más cercana que nunca pese a la lejanía de su foco de origen"

"Pues la mayoría del tiempo impotencia, porque estábamos bastante enamorados, y sentía que era injusto que dos personas que se querían tanto no pudieran estar juntas. Pero bueno, intentábamos hacer como si estuviéramos cerca, muchos días nos conectábamos a Skype  y 'cenábamos' juntos, o veíamos una peli o algo. Pero al final siempre se notaba (como es normal). Y bueno, al final sentí mucha pena, me sentí imbécil y utilizado. Había perdido muchos meses queriendo a un tío que luego lo tiro todo a la basura. Él me engaño (supongo que mas de una vez) y yo me convertí en Madame Bouvarie durante unos meses. Todo el día vagando lleno de pena, roto por dentro"

sábado, 12 de octubre de 2013

Las cosas que no pude responder

Esta entrada es algo diferente a todas las demás. Sí, trata del amor, como casi todas mis entradas, salvo con la diferencia de que no voy a escribir un gran texto, solo voy formular las siguientes preguntas y espero que cada uno sepa responderlas.

Como dice una canción de Marwan, "Las cosas que no pude responder", no he sabido encontrar las respuestas adecuadas, así que espero que cada persona que lea esta entrada sí sepa encontrar las respuestas correctas.

¿Qué es el amor?
¿El amor nos vuelve mejores?
¿Se puede vivir sin amor?
¿El amor aparece cuando dejas de buscarlo?
¿Se puede amar a dos personas al mismo tiempo?
¿El amor es lo primordial en esta vida?
¿Puede existir el amor sin deseo?
¿Puede existir el deseo sin amor?
¿Es diferente follar y hacer el amor?
¿El amor todo lo puede?
¿Es posible mantener el amor en la distancia?
¿Somos más felices cuando estamos enamorados?
¿Existe el amor a primera vista?
¿Existe el amor para toda la vida?
¿Existe el amor?

miércoles, 9 de octubre de 2013

Mares y océanos

Dicen que si eres isleño, vivir lejos del mar es algo complicado... ¿Es posible hacerlo? Por supuesto... Si no, no podría vivir en Madrid. Pero es cierto que echo de menos el mar a diario... El simple hecho de levantar la vista y verlo, cuando estoy en Lanzarote, es algo que me llena de paz y alegría.

Por eso, y es algo que nunca he dicho, yo tengo en Madrid a mis mares y mis océanos. Es muy simple: mis mares y mis océanos son esas personas que hacen que mi vida sea más fácil, que me aportan paz y alegría. Son esos amigos especiales que siempre están conmigo, en lo bueno y en lo malo, dándome amor y cariño, y que están a mi lado cuando quiero reír y necesito llorar... Haciendo que mi vida lejos de mi familia, de mis amigos de toda la vida, de mi perro, del mar sea más llevadera.

¿Quién dice que en Madrid no hay mar? Yo tengo pequeños cachitos del mar repartidos por todo Madrid. Y siempre que estoy mal quedo con ellos, los miro y sé que soy afortunado por tener a esos cachitos de mi Atlántico en mitad de la Península.

domingo, 6 de octubre de 2013

Después (II)

El otro día hablé sobre el beso de despedida en la primera cita (para mí, quedada, aunque un amigo me dijo que no le gustaba esa palabra, que él siempre usaba "encuentro", así que eso, el beso de despedida del primer encuentro). Hoy quiero hablar sobre el mensaje de después del primer encuentro.

Cuando ya todo ha pasado, cuando, supongamos, que ha habido feeling, mariposas, fuegos artificiales y mil ganas de volver a verse, llegas a casa y piensas "¿Le escribo?" "¿Qué le pongo?" Mil preguntas bullen en tu cabeza... Quieres demostrarle a esa persona que te gustó verla, que disfrutaste estando con ella, pero, claro, tampoco quieres parecer muy ilusionado o flipado más de la cuenta...

Al final, le escribes, por supuesto. Un simple "me gustó estar contigo" o "tengo ganas de volver a verte" sirven para dejar la puerta abierta para futuros encuentros, para volver a sentir esas mariposas en el estómago. Sí, es una frase muy manida la de las mariposas en el estómago, pero, de verdad, se siente eso... O por lo menos yo.

Aunque, alguien me dijo una vez, que si hay un beso de despedida, quiere decir que se quieren volver a ver, que el beso es el inicio de algo, tampoco sé muy bien de qué. Y te ilusionas, sueñas y recuerdas ese beso...

Pero, sin ninguna duda, lo mejor de todo es que tú no tengas que preocuparte sobre qué escribir en el mensaje de después, porque es la otra persona la que primero te escribe para decirte lo bien que estuvo contigo.

viernes, 4 de octubre de 2013

Las opciones del corazón

Siempre he oído que es bueno tener diferentes opciones en la vida, por si una te sale mal, que tengas otras a las que agarrarte. Vamos, lo que viene siendo un plan B, C o D. Todo eso está genial, claro. Es decir, cuando vas a empezar en la universidad, es bueno tener en mente varias carreras por si en la que es tu primera opción no consigues entrar o tener varios grupos de amigos por si un día unos no pueden, que tengas otros con los que salir. En resumen, que las opciones son buenas, claro, nos ayudan a sentirnos más seguros ante posibles imprevistos... Pero, ¿qué pasa en el amor? ¿También es bueno tener diferentes opciones?

Pensemos en la situación: Conoces a alguien, te encanta, te enchochas, te vuelve loco, pero notas como esa persona pasa un poco de ti. Entonces, conoces a otro y comienzas a quedar con él, te gusta, pero no tanto como el otro; te atrae, pero no tanto como el otro; te pone cachondo, pero no tanto como el otro... Y piensas, bueno, si el primero, al final, decide pasar de mí, tengo al otro...

¿Es correcto tener diferentes "opciones" en el amor?

Cada uno tendrá su propia tabla de valores o como quieran llamarlo, y cada persona verá las cosas bajo su punto de vista. Lo que para mí puede ser inmoral o una putada, para otro puede ser correcto y estupendo.
Pero dejando a un lado todo eso de la tabla de la moralidad, que parezco un testigo de Jehová... ¿De verdad es correcto tener opciones en el amor?

Bajo mi punto de vista, no. Es decir, si realmente te gusta alguien, no tienes ojos para nadie más. Sientes que esa persona te aporta todo lo necesario para ser feliz... No sientes la necesidad de tener diferentes opciones "por si acaso". Y si ese alguien pasa de ti, pues cortas, pero no comienzas a conocer a otros pensando en el primero; en si vuelve, mandas a volar a los demás... Porque, aunque tú no te estés enamorando de esos otros, puede que ellos de ti sí.

Y jugar así con los sentimientos de alguien es una gran putada.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Después

Quedas con alguien. Te gusta, se gustan, sientes que hay algo especial... Si es que eso se puede descubrir en la primera quedada. Uso "quedada" porque detesto la palabra "cita", creo que esa palabra implica muchas cosas que, en ocasiones, dan miedo...

Bueno, que me voy por la tangente, lo que quiero decir es que quedas con alguien y sientes que no es uno más, sientes que puede existir algo bonito. Llega el momento de la despedida y, HORROR, ¿qué haces? ¿Lo besas? ¿Esperas a que te bese? Piensas, ¿y si lo beso y se piensa algo que no es? Pero, realmente, si alguien te gusta de verdad y lo besas, ¿no quieres demostrarle que quieres seguir conociéndolo? Pero, claro, ¿y si la otra persona no siente lo mismo? Dudas, dudas, dudas que dan lugar al miedo que te hace quedarte mirando a esa persona, sonriendo como un tonto y moviéndote para delante y para detrás, como si estuvieras en una mecedora, para ver si así el otro lo pilla y decide lanzarse... Miras la hora, mueves las manos sin parar, lo observas, sonríes y asientes con la cabeza... Llega un punto en que debes decidir si lanzarte o quedarte con la duda de lo que podría haber pasado. Respiras profundamente, te armas de valor y lo besas.

Lo que pase después ya depende de cada quedada. Eso solo lo podrás descubrir si te lanzas, si arriesgas y luchas por algo en lo que crees. Puede que te rechace o puede que te corresponda el beso y, si sucede lo segundo, supongo, que todos los nervios, las dudas y los miedos habrán valido la pena.

jueves, 26 de septiembre de 2013

La máscara

¿Cuánto se tarda en conocer a una persona? ¿Realmente se puede conocer al 100% a alguien?

No, claro que no. Ni nosotros mismos llegamos a conocernos al 100% como para pretender que alguien más lo haga. Supongo que, en la mayoría de las ocasiones, los demás solo conocen de nosotros la máscara que llevamos a diario; una máscara que sirve para protegernos, para que no nos hagan daño... Porque, aunque nos joda aceptarlo, en la gran mayoría de los casos que nos hemos quitado esa máscara nos han hecho daño. Nunca he creído que llevar esa máscara sea un acto de hipocresía, solo dejamos ver nuestro lado más superficial, menos íntimo, esa parte que no es vulnerable.

Yo soy de esos que llevan su máscara, una máscara de risas, superficialidad, de intentar aparentar que todo me da igual, que la vida es como es y que nada me jode o me daña. Bueno, ¿quién no lleva esa máscara? Me cuesta mucho dejarme ver como realmente soy, ese Rubén que pocos conocen y saben valorar... Porque soy más que una sonrisa o escribir cochinadas en Twitter o Facebook. Soy más que todo eso. No pretendo que nadie me crea, sinceramente, me da igual lo que la gente pueda pensar de mí, la gente que realmente quiero sabe como soy y todo lo que puedo ofrecer como persona...

Porque vamos caminando a diario con miedo a que nos hagan daño, llevando una máscara que, en ocasiones, nos hace perder a personas de nuestro alrededor, pero que asumes perder por miedo al daño que puedas sufrir... Y caminamos, reímos, decimos mil gilipolleces para que solo vean esa parte superficial y no se detengan a ver eso que está más enterrado, más vulnerable... Aunque, no podemos negar, que para ver esa parte más bonita, más dulce, es necesario que las dos personas quieran descubrirlo y, en la gran mayoría de los casos, no sucede así.



Querer conocer a alguien es cosa de dos. Y, eso, amigos míos, es de las cosas más bonitas que hay en el mundo: dos personas descubriéndose, conociéndose, entrando entre los recovecos más profundos de cada uno.

lunes, 23 de septiembre de 2013

"Vamos a darnos un tiempo"

¿Realmente existe "vamos a darnos un tiempo"? ¿O es una excusa por no tener el valor suficiente para decir "hemos terminado"?

No voy a negar que la persona a la que dejan sufre mucho más que el otro, pero dejar tampoco es fácil. Muchas veces te preguntas, ¿y si me estoy equivocando? ¿Y si me arrepiento más adelante? Aunque, seamos sinceros, si una persona llega a la conclusión de que lo mejor es dejar a una persona, es porque la relación ya está acabada. Pero las dudas siempre están ahí, escondidas en tu cabeza, haciendo que te cuestiones las cosas. Y cuestionarse las cosas no es algo malo, al contrario... Muchas veces es el peso que hace que la balanza se incline a uno u otro lado.

Puede que esa frase tan manida como "vamos a darnos un tiempo" sea una especie de aviso para la otra persona... Una forma de decir "te voy a dejar, pero te digo ésto para que vayas aceptándolo". ¿Es mejor para la otra persona? ¿No es más legal decir que se ha terminado desde un inicio? Porque lo peor que existe es la duda. La duda que te corroe por dentro, que te hace pensar a cada momento la posibilidad de una reconciliación, de volver a estar juntos... Pero al mismo tiempo, te hace pensar en la ruptura, en la separación, en el olvido.

Entonces, creo que ese trecho que hay entre "vamos a darnos un tiempo" y "hemos terminado" es un sufrimiento extra que sufre la persona a la que dejan. Primero, sufre la duda y segundo la ruptura definitiva. Un dolor doble, realmente innecesario, que podría haberse ahorrado desde un inicio.




No voy a negar que puede que realmente sí exista ese "vamos a darnos un tiempo" y hayan vuelto... Yo, hasta ahora, no lo he conocido, por lo tanto, no creo en ello. Pero si alguien lo ha vivido o conoce a alguien que sí, que me lo diga... Quizás así empiece a creer en la reconciliación después de un "vamos a darnos un tiempo".

miércoles, 11 de septiembre de 2013

(Des)integrando Madrid

"Solo 20 centros con aulas especializadas disponen de profesionales después de que la Comunidad de Madrid haya decidido echar al 80% del personal". "Raúl, como todos los niños y niñas de la Comunidad de Madrid, volvió al colegio este lunes. Todos sus compañeros se reencontraron con sus maestros. Él, que sufre un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD),  se reencontró con todos menos con Sergio, un integrador social que le ayuda a relacionarse y a desarrollar su psicomotricidad. La persona que más lo ayuda en el centro no fue al colegio el lunes. Ni ayer. Ni nunca más. En su lugar, llegará -todavía no se sabe cuándo- un nuevo profesional con menos experiencia que Sergio".



Todos conocemos los recortes en temas sociales que se están llevando a cabo en toda España, unos recortes que nadie entiende porque atentan contra muchas personas que necesitan de estas ayudas para poder mejorar su vida.
Estoy estudiando Integración Social, y la noticia habla sobre los integradores sociales, por ello me ha tocado más aún el corazón, la moral y los co*ones. Supongo que todos los que estudiamos Integración, Trabajo o Educación Social queremos mejorar el mundo y procurar que las personas en riesgo de exclusión abandonen ese riesgo y puedan convivir con el resto de la sociedad....

La Comunidad, una Comunidad que lleva gastados más de 6500 millones de euros en sus intentos por conseguir las preciadas Olimpiadas, pero que luego recorta en ayudas sociales, encarece la teleasistencia, echa a integradores sociales y así un largo etcétera.
Supongo que, para los políticos, es más importante conseguir sus adoradas Olimpiadas que atender las necesidades de las personas que viven en Madrid.

Suma y sigue. Y dudo que la cosa cambie, seguirán recortando, recortando, recortando de todo lo necesario, de lo realmente necesario, porque no nos engañemos, en nuestro país somos mucho de aparentar. Aparentar que todo va excelentemente bien, que Madrid 2020 era necesario para la ciudad y para que prosperase la economía... Y luego, lees noticias sobre madres entregando a sus hijos a los Servicios Sociales por no poder darles una vida digna, sobre niños con autismo que pierden a sus integradores sociales...

¿Existirá Madrid 2024? No lo sé. Pero si es así, no se preocupen, España va bien y "a relaxing cup of café en leche in Plaza Mayor"

Noticia: http://www.publico.es/467329/la-mayoria-de-ninos-autistas-empieza-el-curso-sin-integrador-en-madrid

domingo, 8 de septiembre de 2013

Amistad tras el amor

"Al menos, lo quiero como amigo". Alguien me dijo eso hace poco, estábamos hablando sobre un chico con el que quería algo más, pero la persona en cuestión no quería nada serio.
¿De verdad estamos preparados para ser solo amigos de alguien al que vemos con ojos de enamorados? ¿Podemos, realmente, olvidar el amor de pareja y centrarnos en una amistad?
Supongo que cada uno tendrá su opinión, pero yo creo que no. Por lo menos, no desde un inicio. Dicen que el tiempo todo lo cura, y que el olvido llega con el paso de los días, de las semanas, de los meses... Entonces, y solo entonces, podremos tener una amistad con alguien con el que quisimos algo más...





Porque cuando quieres a alguien de verdad, lo quieres tener en tu vida, aunque no sea de la forma en la que querías al inicio. Porque una vez que se pasa el dolor, deseas que esté a tu lado, aunque sea como amigo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Los muebles

No, Ikea no me ha pagado para que hable de la buena calidad de sus muebles... Eeeeemmmm...
Quiero hablar de otra clase de muebles: de esas personas que son como muebles (valga la redundancia) en la cama. Supongo que todos, alguna vez, nos hemos topado con alguien así... Y si no ha sido el caso, ¡SUERTUDOS!

Reconocerán a un mueble por las siguientes seis características:
1. Suelen ser personas muy guapas, y ya por eso creen que lo tienen todo hecho ¡ERROR!
2. El acto sexual empieza bien, pero, poco a poco, se van convirtiendo en muebles ¡ERROR!
3. Se suelen sentar o recostar en la cama (o donde estén follando), te miran a la cara, miran su juguetito, sonríen y te hacen señas con la cabeza para que bajes ¡ERROR!
4. Ya no se mueven más, se quedan en la misma postura por tiempo indefinido ¡ERROR!
5. Lo único para lo que se mueven es para "obligarte" a bajar al centro de todo el placer ¡ERROR!
6. Los muebles, en la mayoría de los casos, suelen ser los denominados SOLO activos ¡ERROR! O no...

Así que, si se encuentran con alguien así, HUYAN.. Porque no estamos en Ikea y, ni muchos menos, estamos para montar muebles... A mí, que me los den montados.



¡Y A DISFRUTAR DEL SEXO!

lunes, 19 de agosto de 2013

David y Sergio

Quiero hablar de una historia que a mí me hace creer en eso que todos buscamos, pero tanto cuesta encontrar... No es mi historia de amor, sino la de David y Sergio o Sergio y David, como prefieran.

Viví el comienzo de una historia de amor preciosa y llena de obstáculos, bueno, no obstáculos, sino kilómetros de distancia. Aún recuerdo que estaba en Ópera, con David, cuando me dijo que había un chico que le gustaba: Sergio. No me lo podía creer. Adoro a Sergio, me parece de las mejores personas que he encontrado en Twitter. Le dije, sin duda alguna, que me encantaba eso que estaba comenzando y que era alguien maravilloso. Sabía que saldría bien...

Y aquí estamos, en agosto... Llevan un año y dos meses juntos, superando esos kilómetros que los separaban, primero yendo y viniendo de Cantabria a Madrid y viceversa... Luego, Sergio se mudó a Madrid. ¿No es bonito? Tantas cosas que hacemos por amor.

Los he visto juntos, y no hay duda. Entre ellos hay esa clase de amor que te toca, que te hace confirmar que existe y que no es una excusa para escribir novelas. El amor está ahí, esperando.

No sé si durarán dos años, tres o toda la vida, pero nadie puede negarles el hecho de haber luchado por algo en lo que creían sin importar nada más. Los kilómetros son una putada, pero se pueden superar; encontrar a una persona que te llene en todo los sentidos, es más difícil de conseguir. Como dicen por ahí: "Querer es poder", ellos quisieron y pudieron.

Nunca se los había dicho, pero su historia de amor me inspira día a día. Ojalá algún día viva algo parecido y sentir ese amor pleno y absoluto.

¿Por qué decidí escribir sobre ellos? Básicamente, porque, como dije arriba, es una historia que me hace creer que, a pesar de los golpes y decepciones, el amor existe y solo hay que saber esperar a su llegada.

Felicidades, chicos. Y gracias por permitirme escribir sobre ustedes.

lunes, 12 de agosto de 2013

Los pequeños detalles

El sábado fui la playa y vi a una pareja acostada en la arena. Ella se acercaba a él y le daba besos en el brazo, muchos, sin parar, durante unos segundos.
Luego, fui a comer por ahí y justo al lado de mi mesa había otra pareja. Él puso su cabeza en el hombro de ella, y ésta empezó a darle besos en la cabeza, muchos, durante unos segundos.

Tras ver ambas escenas, en un corto periodo de tiempo, sentí mucho amor, aunque no tuviera nada que ver conmigo, estas parejas lograban transmitir todo el amor que sentían. Entonces, comprobé algo que siempre he creído: el amor está en los detalles, en los pequeños detalles. No hacen falta grandes cosas para demostrar el amor y hacer sentir al otro querido...








Pequeños detalles que enamoran, pequeños detalles que invitan a soñar, pequeños detalles que convierten nuestra vida en algo especial.

miércoles, 7 de agosto de 2013

La segunda cita

Todo el mundo habla de la primera cita, pero, ¿qué pasa con la segunda? ¿Por qué nadie habla de ella? Bajo mi punto de vista es mucho más importante que la primera... ¿Por qué? Muy simple. Si hay segunda cita, significa que la primera ha ido bien, evidentemente, y que ambas personas quieren seguir conociéndose.

Además, en la primera cita todo son nervios y nadie se comporta como es, porque, no nos engañemos, en la primera cita todos queremos sorprender y parecer "perfectos". Puede que en la segunda también, a nadie nos gusta mostrar nuestros defectos tan pronto, aunque a mí me parece, hasta cierto punto, enternecedor mostrar nuestras cosas no tan buenas... Al fin y al cabo, aunque pretendamos serlo, nadie es perfecto.

Y para terminar, la segunda cita viene a ser como la confirmación de que todo va bien, o no... Porque si hay una tercera, quiere decir que las cosas van viento en popa y que, quizás, hayamos encontrado a nuestro príncipe o princesa azul, verde o el color que más les guste.






Este post se lo quiero dedicar a Alba, una de mis mejores amigas, que siempre me entiende en temas de amor... Va por ti, cuchi, para que vivas tu segunda cita perfecta.

lunes, 5 de agosto de 2013

¡Qué viva el amor!

El amor, ¿qué es el amor? Cada uno tendrá su propia definición de lo que es, por eso quise realizar esta entrada, con la ayuda de todos ustedes. Durante unos días pregunté en Twitter y Facebook qué era para ustedes el amor o qué sentían estando enamorad@s (l@s que lo están). Gracias a su ayuda, ha salido esta entrada. Todo está escrito tal cual me lo pasaron ustedes. A mí, personalmente, me pone los pelos de punta leer cosas tan bonitas sobre el amor en todas sus expresiones... Espero que a ustedes también les pase lo mismo. Lean, lean... Y soñemos.
Ah, y agradecer a todos los que decidieron colaborar. Ustedes sí que son amor. ¡GRACIAS.... Y QUÉ VIVA EL AMOR!

"Creo que el amor es algo que cuando es mutuo es lo más maravilloso y cuando no, es como un demonio que te destripa por dentro"

 "Yo estoy enamorado, no de nada ni de nadie en particular... Si no de muchas cosas y de mucha gente"

"Para mí el amor es algo paradójico: cuando lo buscas no aparece, y cuando menos te lo esperas te llega. Y si cuando lo buscabas lo veías como un complemento a tu vida, cuando llega, esa persona pasa a ser tu oxígeno, tu agua, y la luz de tu Sol"

"Para mí el amor no es sólo un encoñamiento pasajero, es una mirada, una caricia, una convivencia diaria, una amistad que dura eternamente. Sí, estoy enamorado y soy muy feliz con mi pareja, lo compartimos todo, tanto lo bueno como lo malo, eso es el amor incondicional. Lo es todo para mí y viceversa"

"No me canso de estar con él, no me canso de acariciarlo, de darle placer, no me canso de quererlo"

"No soy uno, soy dos"

"No importa el tiempo que pase, cuando vuelvo a pasar algo de tiempo con él, la llama siempre vuelve"

"Siento que el amor cambia a las personas y te hace sentir cosas que nunca has sentido, y haces cosas que ni siquiera tú mismo creías que harías"

"A veces es todo como una película, vives en un sueño donde todo puede suceder y todo te puede emocionar porque has sufrido mucho en la vida. Y otras veces es la misma infelicidad"

"Creo que es un estado en el que te sientes cómodo y preparado para compartir tu vida con alguien que te gusta"

"El amor se esconde en el aire que se ahoga entre tu cuerpo y el mío, en la descarga que tu dedos dejan sobre mi cara al acariciarla, en tu pupila que habla con la mía. El amor se esconde, agazapado en tu vergüenza y mi coquetería, en ese roce casi imperceptible al caminar juntos, en ese "no te vayas todavía", en aquel beso que no acaba, en el mensaje de después..."

"Sígueme y te huyo, húyeme y te seguiré"

"El amor es lo único por lo que hemos sido creados y por lo que debemos vivir. Buscarlo o dejar que llegue si, como yo, crees que ese sentimiento debe de salir sólo, debe encontrarte a ti y no tú a él. En cuanto a enamorarnos de personas, creo que ahí está el problema... te lo resumo en unas palabras, "enamórate y no mires de quién" "

"Siento que la persona me complementa, siento que si David me falta me ahogo. Cada vez que siento algo feliz quiero compartirlo directamente con él. Quiero hacerle feliz, cuanto más feliz le veo, más sonrisas me saca. Siento que quiero verle sonreír. Mi mitad, pero con mi propia independencia y libertad. Mi libertad hace que yo quiera estar con él". Me siento libre y mi libertad está junto a él. Siento que quiero compartir mis experiencias con él"

"Supongo que el amor no es solo un sentimiento hacia alguien o algo. Es una forma de vida. Es compartir dos caminos diferentes, cada uno con unas características, pero con el mismo procedimiento y final, no sé... cuando dices amor, sabes lo que provoca, lo que duele y lo feliz que hace a uno, pero se te hace difícil de explicar. Es algo que se debe vivir..."

"Creo que el amor cuando lo sientes de verdad es indescriptible. Es un sentimiento tan fuerte que ni los más sabios lo podrían describir"

"Para mí el amor es una obsesión, pero bonita. Es que absolutamente todo lo relaciones con una persona, con la cual tienes la máxima confianza.
Yo es la primera vez que estoy seriamente con alguien, y a él le he contado cosas que nunca he contado a nadie, mentiras, imaginaciones, movidas, todo, porque si se me ocurre algo que no sabe, y no se lo digo porque me da vergüenza o algo, me da la sensación de que le oculto algo de mí"

viernes, 26 de julio de 2013

Verano

Nos imaginábamos un verano diferente, único y especial. Y fue diferente, único y especial a su manera, quizás no de la forma que esperábamos, pero el verano, al fin y al cabo, es el verano.

No hace falta esperar a que finalice para saber que hemos cambiado, todos evolucionamos, está en nuestro ADN, y no es algo malo, al contrario. Lo malo llega cuando esos cambios quizás no sean los mejores, o si lo son, pero hay gente que cambia con las personas equivocadas. Porque no nos engañemos, todos, en ciertas ocasiones, hemos metido a la gente de nuestro alrededor en el mismo saco, y eso no solo es malo, sino peligroso. Podemos perder a personas que queremos que permanezcan a nuestro lado.






Evolucionar es bueno, sí, pero siempre que no dejemos en el camino a personas que realmente les importamos.

miércoles, 24 de julio de 2013

Gilipollas (IV)

Cuarta entrada del tema "Gilipollas". Espero que no se cansen de leer siempre sobre lo mismo, pero es que da para taaaaaaanto.

Hoy me voy a centrar en los gilipollas que maltratran animales. Ayer hablaba sobre los gilipollas taurinos, y yo hoy voy un paso más allá. Esos gilipollas que maltratan animales por placer, que los abandonan, que les niegan los cuidados necesarios... Nunca entenderé a esas "personas" que se compran un animal o lo adoptan, y luego, con el tiempo, dejan de cuidarlos, de preocuparse de cubrir sus necesidades más básicas y los dejan abandonados en cualquier sitio. Seres sin corazón. Ojalá algún día a ellos les hagan lo mismo.

Y luego, están los gilipollas supremos, que son aquellos que no solo dejan de preocuparse por sus animales, sino que los maltratan. Y por lo general, suelen ser maltratos muy crueles. Todos hemos visto las fotos en Facebook, Twitter o cualquiera otra red social, de gatos con la cabeza cortada, perros famélicos o miles de animales con amputaciones... ¿Qué placer encuenrtran en eso? ¿De verdad son felices haciendo esas barbaridades? Como dije en la entrada de los gilipollas taurinos, ¿qué nos diferencia del resto de animales? ¿QUÉ?

Si no vas a querer a tu mascota, no la compres, no la adoptes. Déjala para que pueda ser feliz con alguien que realmente quiera darle su amor. Y si te cansas de ella o no puedes hacerte cargo, vete a las protectoras de animales. Como dice el refrán: "no hagas a los demás, lo que no quieres que te hagan a ti".

martes, 23 de julio de 2013

Gilipollas (III)

Tercera entrada del tema "Gilipollas". Hoy voy a hablar de los gilipollas taurinos. Antes que nada, perdón si ofendo a alguien, pero encuentro inconcebible que se llame cultura a algo tan bajo como sea matar toros, y encima, drogados. Porque los toreros son tan cobardes que no tienen el valor de salir al ruedo a enfrentarse al toro en igualdad de condiciones, no, porque, quizás, sepan que van a perder.

¿Qué mal han hecho los toros para sufrir una agonía así? No es solo que los maten, es todo el ensañamiento, el sufrimiento, la agonía a los que son sometidos. No nos engañemos, señores, esto no es cultura, es una barbarie.

Los toros me hacen recordar a la Antigua Roma, cuando los gladiadores luchaban contra otro o peleaban contra alguna bestia. Pobres infelices que solo habían nacido para divertir mediante su muerte a los poderosos. ¡BASTA YA! Los toros son seres vivos, que sufren, que padecen...

Detesto cualquier maltrato, cualquiera, y éste me parece de los más crueles que hay. Seamos racionales, seamos personas, no nos convirtamos en bestias. ¿Qué nos diferencia de otros animales disfrutando de esta carnicería? ¿QUÉ?



Solo son animales indefensos en manos del animal más peligroso que existe: el ser humano.

lunes, 22 de julio de 2013

Gilipollas (II)

Hoy vuelvo a hablar de gilipollas, sí. Casi todos coincidieron al leer la anterior entrada que el tema "gilipollas" da para mucho, y así es.

Me voy a centrar en los gilipollas amorosos. ¿Quiénes son los gilipollas amorosos? Muy simple, son esas personas que no se aclaran ni ellos, que no saben lo que quieren y, lo que es peor, que van jodiendo (y no de la forma buena) a los demás. Porque yo me pregunto, ¿qué cuesta a estas personas a ir de frente y expresar sus sentimientos de forma real? Esas personas que crean falsas ilusiones en los demás, que un día eres su todo y al siguiente su nada... Gilipollas que no se aclaran, porque no digo que esté mal tener dudas, todos las tenemos, pero otra muy distinta es permitir que alguien más se ilusione cuando se tiene dudas. Así no.

Gilipollas amorosos hay muchas clases, pero solo voy a hablar de ésta, porque es la que más recientementre me ha tocado vivir. Y sí, puede que en algún momento yo también haya sido un gilipollas amoroso, porque de ese mal nadie se libra, pero como dicen por ahí, cuando nos toca sufrir a nosotros parece que es peor que cuando nosotros lo provocamos.




Así que señores, no seamos gilipollas amorosos, seamos, simplemente, amorosos.

sábado, 20 de julio de 2013

Gilipollas (I)

Que el mundo está lleno de gilipollas es un hecho, que nosotros, para determinadas personas, también somos gilipollas es otro hecho... Pero, me van a perdonar si me equivoco, ¿no parece que cada vez hay más gilipollas a nuestro alrededor? No sé cómo describirlo, pero es la sensación que tengo. ¿Dónde quedaron las palabras dichas con el corazón? ¿Dónde quedaron las acciones que realmente se hacen para hacer feliz al otro? Hoy en día, no sé si a ustedes también les pasa, me cuesta mucho fiarme de la gente... De esas supuestas personas que vienen de buenas, pero al final, son más gilipollas que los gilipollas que vienen de frente.

Porque si hay algo terrible en esta vida, son esos gilipollas que suelen esconderse detrás de cuerpos de gimnasio y sonrisas fingidas. Y sí, lo digo yo, una persona que se levanta todos los días a las ocho para ir al gimnasio, pero como ya dije al inicio, yo también soy gilipollas para muchas personas. Lo que me diferencia, es que si sonrío, es porque de verdad lo siento, e intento no herir a nadie, no queriendo, al menos.

Y sigamos sumando gilipollas a este mundo, gilipollas que controlan países, que controlan grandes multinacionales que joden el medio ambiente, gilipollas que tachan de arte a la matanza de toros o gilipollas que, simplemente, matan animales para divertirse. Lo dicho, gilipollas hay en todos lados, pero los peores son esos que no ves venir, y cuando lo haces es demasiado tarde...

Ah, para terminar, quiero disculparme por usar tantas veces la palabra "gilipollas", pero de eso va esta entrada, DE GILIPOLLAS.

sábado, 29 de junio de 2013

"Si uno no dejase nunca nada ni a nadie, no tendría espacio para lo nuevo"

Porque en momentos en los que no sabes si lo mejor sea sacar a determinada persona de tu vida, te agarras a cualquier cosa, incluso a una frase, de un monólogo, de una película que ni siquiera has visto...
Y lo haces, sacas a esa persona de tu vida, no por nada, sino porque sientes que nunca podrá darte lo que tú quieres que te dé. Nadie tiene la culpa. Nadie manda en los sentimientos. Y por eso, te vas silencioso, sin hacer ruido, de la misma forma en que llegaste.

lunes, 24 de junio de 2013

Somos echar de menos a las personas que queremos

Dicen que si echas de menos a alguien es porque quieres a esa persona. Entonces, ¿echar de menos puede ser algo así como decir a ese alguien que lo quieres? Porque claro, no echas en falta a quien no quieres, ni a quien es indiferente en tu vida.

Dicen que cuando vives lejos de tu tierra, de tu familia y amigos, echar de menos se convierte en parte de ti, de lo que eres. Lo llevas en tu ADN. Somos huesos y músculos; somos carne y agua; somos sentimientos y raciocinio; “somos echar de menos a las personas que queremos”.

Yo echo de menos cada día de mi vida, echo de menos a mi familia y amigos; a mi perro; a mi tierra; el olor del mar y pisar la arena de la playa; extraño coger la guagua, que no el autobús; y escuchar decir “ños”.

Ahora vuelvo a Lanzarote todo el verano, y echaré de menos a la gente que se queda en Madrid, ellos saben quiénes son; echaré de menos el Templo de Debod y pasear por Gran Vía; echaré de menos, incluso, coger el metro; echaré de menos las noches de Madrid y sus edificios…

Porque echar de menos es una forma de estar vivo, de SENTIRNOS vivos. Y al final, te queda el consuelo de que siempre acabas volviendo a todas esas personas que extrañas, que necesitas, que echas de menos.



O no. Porque la parte mala de echar de menos a alguien, llega cuando esa otra persona no te extraña, no te necesita, no te echa de menos.

miércoles, 5 de junio de 2013

Ellos

Siempre discutíamos. Cada día nos insultábamos, nos peleábamos, y mamá nos tiraba las cholas porque estaba cansada de oírnos gritar. Muchas veces nos decía “no parecen hermanos” “ustedes no se quieren”. Nada más lejos de la realidad. Puede que hace años nos demostrábamos nuestro cariño así, con tirones de pelo, pellizcos y burlas. Puede que no tengamos casi nada en común, y que hablemos poco, pero sé que estás ahí. Escribo este cacho de texto como si lo fueras a leer, aunque no creo que lo hagas, pero me apetece escribirlo así… Como esas cartas que se escriben y sabes que nunca vas a enviar.

Los hermanos, cuando eres pequeño, es el mejor apoyo que puedes tener, y para más inri, yo tengo dos. Aunque el pequeño, que ya tiene 16 añazos, pero para mí siempre será el pequeño, nació cuando yo ya tenía 11 años y la diferencia de edad se nota… Pero con el mediano, que nos llevamos tres años y medio, sí he compartido muchas cosas… Y creo que nunca lo he dicho, pero a él es a la persona que más me costó decirle que era gay. Y cuando le conté la verdad, fue tan amor, tan maduro y cariñoso, que creí morir de amor.

viernes, 17 de mayo de 2013

17 de mayo: Día internacional contra la LGTBFOBIA


La homofobia es una realidad que vemos a diario. Solo debemos mirar vídeos en Youtube, ver las noticias o ir a los patios de los colegios e institutos. ¿Hay una regresión en ese tema? Aunque poca gente lo crea, así es. Los adolescentes de hoy en día vuelven a ser tan, o más, homofobos que la anterior generación. ¿Por qué? No voy a entrar a hablar de temas políticos, pero es evidente que si un partido gobierna un país y va en contra de los derechos de miles de personas, es normal que la gente lo interiorice. Tantos años de lucha, de avance, para que lleguen ahora una panda de hijos de put* y destrocen todo lo conseguido.
La homofobia no es un asunto de risa. Y hablo desde la experiencia. No pretendo ir de víctima o de enterado del tema, pero es algo que he sufrido en mis propias carnes.
Soy de Lanzarote, una isla pequeña, demasiado, para que en su momento entendieran algo tan básico como la homosexualidad. Durante años sufrí el acoso escolar por el simple hecho de ser gay. ¿Por qué? Porque una panda de descerebrados se creían mejor que yo. Y lo peor no era eso, lo peor era que lograban hacerme sentir mal por algo tan natural como respirar. Parte de mi adolescencia la pasé escuchando “maricón”, “mariposa”, “tú te vas con las chicas que para eso eres maricón”. No, no tengo un trauma ni algo por lo que me vaya a suicidar, pero hay muchas personas que sí lo hacen, muchos que no saben lidiar con ese tema. Yo, por suerte, tengo una familia maravillosa que siempre me aceptó tal y como soy. Porque tú podrás llamarme maricón, desviado, marica, mariposa, pero yo, antes que todo eso, soy persona. Cosa que estos seres, lo dudo.
Oigo comentarios tipo “la homofobia no existe”, “vivimos en un país liberal y moderno”, “mejor lucha por otros temas más importantes que por la homofobia”. No se equivoquen, que se haya aprobado el matrimonio gay no quiere decir que la homofobia haya desaparecido.

La homofobia está muy presente, por desgracia, en nuestras vidas. Puedes haberla sufrido más o menos, pero cuando lo has hecho, es algo que no olvidas.
No dejemos que la nueva generación sufra los horrores de antiguas generaciones. Como siempre he oído: “La homosexualidad no es una enfermedad. La homofobia sí”.

martes, 30 de abril de 2013

Final y principio

“¿Cómo alguien que fue tan importante en tu vida ahora no es nada?” Una pregunta parecida a esa me hizo una amiga esta mañana. Si alguien tiene la respuesta, que me la diga… Porque yo, por más que la busco, no la encuentro.

¿Estamos preparados para sacar definitivamente a personas de nuestras vidas?

Supongo que la respuesta es que sí. En mayor o menor medida, cuando decidimos hacer algo tan radical, es porque algo muy grave ha tenido que pasar… Pero, ¿realmente estamos preparados?
Siempre he pensado que cuando alguien se convierte en parte fundamental de tu vida, nunca imaginas que algún día se pueda ir, o que tú decidas echarlo…

Aunque, a fin de cuentas, todo en esta vida tiene su final. Y todo final tiene su principio. Pues vamos a quedarnos con eso. Con el principio de algo que puede ser no solo diferente, sino mejor.

martes, 23 de abril de 2013

Acto reflejo

Siempre he escuchado decir a la gente, y yo mismo lo he pensado muchas veces, que siempre nos decepcionan esas personas de las que esperamos algo… Pero es lo normal, ¿no? Alguien del que no esperamos nada, no nos puede decepcionar.
Por lo tanto, ¿la solución sería no esperar nada de nadie? Eso, bajo mi punto de vista, es algo imposible. Desde el segundo uno que empezamos a querer a alguien, desde ese mismo segundo, empezamos a desear que también nos quiera, que seamos importante para esa persona. No podemos evitar esperar algo de alguien al que queremos. Podría decirse que es el mayor acto reflejo del corazón, no podemos controlarlo. Por ello, si no podemos controlarlo, tampoco podemos evitarlo.

La única esperanza que nos queda es esperar que esa persona, que empezamos a querer o necesitar, sienta lo mismo por nosotros en algún momento. Lo malo llega cuando te cansas de esperar, esperar, esperar, y nunca llega…


Y la desidia lo mata todo, incluso el amor.

miércoles, 17 de abril de 2013

La idea del amor

Aunque muchos no lo crean, soy un romántico empedernido. Antes más que ahora, también es cierto. Supongo que los golpes te hacen cambiar el romanticismo por la desconfianza. Seguro que muchos saben de lo que estoy hablando... Por ello, tengo una idea del amor bastante romántica y azucarada.

Pero hablando del tema de esta entrada, ¿nos enamoramos de una persona o de la idea que tiene cada uno del amor? Muchas veces me pongo a pensar en lo que busco de un chico, y la forma de conocernos, de amarnos, de ilusionarnos... Suena de loco, pero espero no ser el único que se monta películas (Disney) en la cabeza... Quiero decir, con todos estos pensamientos, estoy proyectando sobre otra persona MI idea del amor, no dejo espacio a la idea que el otro tiene de ello...
Por lo tanto, ¿doy cabida a la otra persona o estoy tan ilusionado por conseguir mi idea del amor perfecta que me pierdo en mí mismo? Por suerte, en las pocas veces que me he enamorado, pero enamorado de verdad, mi idea del amor se complementa con ese "chico fabuloso".

Porque, al fin y al cabo, cuando dos personas se conocen y se complementan, supongo que ambas ideas del amor se funden en una... Y da lugar a lo que se conoce como el AMOR. Sí, amor en mayúsculas.

jueves, 11 de abril de 2013

Ilusión

En temas de amor, ¿qué importancia tiene la ilusión? Siempre la he visto como el paso previo al enamoramiento, ¿o es ya parte del enamoramiento en sí? Supongo que como muchas cosas en esta vida, la línea que separa ambas cosas es tan delgada, que muchas veces se confunde.


¿Puede existir enamoramiento sin ilusión? Bajo mi punto de vista, NUNCA. La ilusión, en el amor, es como el aire para el ser humano. Imprescindible. Sin ilusión no hay amor, ¿o era al revés?


La ilusión y el amor van unidos. No puede existir una cosa sin la otra. No nos imaginamos ir a París y no visitar la Torre Eiffel o ir a Berlín y no ir a la Puerta de Brandeburgo. Pues en este caso es lo mismo, yo no me imagino el amor sin ilusión.

Pero, claro, como todo en esta vida, tiene una parte mala. Detrás de cada ilusión, viene la desilusión.


Tarde o temprano.

domingo, 7 de abril de 2013

¿Qué haces cuando un chico te dice "no quiero que te pilles por mí"?

Alguien me dijo anoche que escribiera sobre eso. Y yo, que soy un mandado, lo hago. Cada persona reaccionará de una manera, es evidente, pero supongo que dentro de eso, habrán dos grandes grupos: los que lo acepten y se retiren o los que decidan luchar por esa persona.

Ahora bien, ¿vale la pena luchar por alguien que te dice algo así? Cada historia es diferente y el motivo por el que alguien te puede decir algo así puede ir desde el simple hecho de que no le gustas hasta que la otra persona siente miedo de enamorarse. Cada uno deberá decidir cuál es la opción correcta y actuar en función de eso.
¿Es cobardía aceptarlo y retirarse? No lo creo. Simplemente hay personas que aceptan un “no”. Porque, seamos sinceros, llega un punto en el que todos nos cansamos de ir detrás de alguien… Y siempre el resultado suele ser el mismo: chocar con una pared. Porque esto no es Disney, aquí no todas las historias de amor acaban bien, ni mucho menos.

A veces, lo único que nos queda es respirar y aceptar que, como dice el refrán: “Hay más peces en el mar”. ¿Y qué hago si no me gustan los peces? Pues sigue nadando, sigue nadando (*guiño guiño*), y encontrarás a otro pez que encaje contigo y nade a tu lado. Algo así como el símbolo de “mi queridísimo Piscis”, dos peces unidos para siempre. Uno al lado del otro. En perfecta armonía.

Para terminar, solo voy a decir una cosa:
Que alguien te mande a paseo puede ser doloroso, pero tampoco es el fin del mundo.

jueves, 4 de abril de 2013

El sexo

Creo que todos estamos de acuerdo en que el sexo, en una relación, es vital. Ya no hablo de un instinto básico, ni de follar por follar. Hablo del encuentro entre dos personas, el encuentro más íntimo que puede existir.
No obstante, es cuando, literalmente, estamos dentro de otra persona. ¿Y puede haber algo más íntimo que eso? Quiero respuestas.

Esta entrada no va dirigida al sexo por sexo, va dirigidad al sexo con amor. Ese encuentro único, especial e irrepetible. Piel a piel, beso a beso, roce a roce con la persona que quieres. Y sentir que, en ese momento, es cierto eso de los que todos hablan: "sentir que dos personas se funden en una".

Por lo tanto, yo me planteo, ¿qué importancia tiene el sexo en una relación? ¿Puede funcionar una relación de pareja si el sexo es malo o nulo? Supongo que los que me lean en Twitter o Facebook ya saben cual es mi opinión acerca de este tema. Pero lo resumo, el sexo es una parte fundamental de una relación de pareja. Puede que esté siendo simplista o que esté concediendo una importancia al sexo desorbitada, pero, en mi opinión,  creo que una relación de pareja sin sexo, es imposible. Quizás dentro de cinco años cambie de idea. O no.

Para acabar, pongo algo que leí en el libro 'La Hija del Caníbal', de Rosa Montero: "El cielo, si es que existe, debe ser un instante de sexo congelado. Hablo del sexo con amor, del apasionado encuentro con el otro. Si el sexo fuera una cuestión puramente carnal, no necesitaríamos a nadie: quién nos iba a atender mejor en nuestras necesidades que nuestra propia mano, quién nos iba a conocer y querer más que esos cinco deditos aplicados. Si el onanismo no nos es suficiente es porque el sexo es otra cosa. Es salir de ti mismo. Es detener el tiempo. El sexo es un acto sobrehumano: la única ocasión en la que vencemos a la muerte. Fundidos con el otro y con el Todo, somos por un instante eternos e infinitos, polvo de estrellas y pata de cangrejo, magma incandescente y grano de azúcar. El cielo, si es que existe, sólo puede ser eso".

lunes, 1 de abril de 2013

¿Qué es la amistad?

Según la RAE, la amistad es: “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”.

Una definición bastante bonita, pero un poco fría, en mi opinión. Supongo que cada persona tendrá su propia definición de amistad. Y eso es lo genial, cada uno vive las cosas a su manera, y de ahí nace que cada uno vea la amistad de una manera diferente al resto.

¿Qué es la amistad? Evidentemente, yo también tengo mi propia definición de amistad o, más bien, lo que busco en un amigo. Pero desde hace unos años, cuando me hacen esa pregunta, siempre respondo con algo que me pasó hace tiempo...

Hace tres años, a los pocos de días dejarlo con mi novio, y tras vivir una relación muy tormentosa, de esas que Corín Tellado te escribiría una telenovela, yo estaba MUY mal. Llorando por las esquinas, escuchando música triste y todo el día en pijama. Recuerdo que eran las dos de la mañana y estaba llorando, fatal, y hablé con mi mejor amigo y le dije que andaba mal. ¿Qué hizo él? Fue a buscarme en su coche, a mi casa, para que diéramos una vuelta. Llegamos a un parking en Costa Teguise (una zona turística de Lanzarote), enfrente hay una playa y allí, sacó una tarrina de helado Häagen-Dazs y dos cucharas. Estuvimos hablando durante una hora, tampoco lo recuerdo, mientras devorábamos la tarrida de helado...

Y eso, señores, es la amistad para mí. Creo que no tengo que decir nada más.

Ah, no hace falta decir que subí a su coche en pijama y calcetines.

Te quiero, F.